10 de enero de 2012
Vin Brulé y pampapato de despedida
Inevitablemente el momento de regresar a Palma de Mallorca había llegado. Mi última noche en Italia terminé de empacar y luego fuimos a casa de una amiga de Diana que quería conocerme.
Su casa queda en un pueblito cercano a Codigoro pero en un área más abierta, más rural. Encontrar la casa nos costó un poquito en la oscuridad pero finalmente llegamos a casa de Paola.
Su casa de dos plantas, muy amplia y bien decorada. A la entrada se veía un hermoso árbol de Navidad con los adornos elaborados por ella misma. Proseguimos hasta la mesa de comedor, nos sentamos y comenzamos a platicar. Paola nos tenía preparados "vin brulé", vino caliente con canela y clavos.
También nos tenía pampapato que es una torta de chocolate bastante densa con almendras, canela, clavos y una capa de glaciado de chocolate. Lleva este nombre que significa "pan del Papa" porque tradicionalmente se confeccionaba en monasterios y conventos y tenía la forma de los gorros utilizados por los cleros.
Estuvimos compartiendo un buen rato, riéndonos y sosteniendo buenas conversaciones.
¿Qué más se puede pedir? Buena compañía y excelentes aperitivos y bebida. Gracias Paola por tus atenciones.
Blanca Navidad
Primer domingo del 2012 con una resaca increíble y pocas horas de descanso. A pesar de estar sumamente frío el día estaba soleado. Día perfecto para nuestra aventura a la montaña.
Destino final el parque natural de Cansiglio, en el altiplano de los Alpes Cárnicos a una hora aproximadamente de Fontanelle.
Subiendo no había señales de nieve por ningún lado, sólo la vegetación seca y un poco de hielo a orillas de la carretera.
Cuando finalmente subimos a casi al tope comenzamos a ver los techos de las casas cubiertos en nieve y todo el suelo teñido de blanco.
Nos detuvimos por un momento ya que yo nunca había visto o tocado nieve. ¡Sueño hecho realidad! Me sentí como una niña pequeña que anhelaba ver las princesas de Disney. Tuvimos una breve guerra de bolas de nieve, todos contra mí. ¡Que bonita experiencia!
Continuamos nuestro recorrido y finalmente llegamos al llano donde los autos se estaciconan y las personas pueden subir a la montaña para tirarse en trineos y esquiar. En esa área caminamos un poco e hice el famoso ángel en el suelo.
Con el frío y el hambre decidimos almorzar en el único café en esa área, Capanna Genziana Ristorante Bar. Una cabaña muy acogedora con todas las mesas de madera tallada.
El plato típico de la zona: polenta, una especie de papa majada pero hecha a base de harina de maíz y capriolo o carne de venado. El plato exquisito, la carne bien sazonada y blanda. Para culminar nuestro almuerzo un cafecito.
De regreso a casa bajando la montaña nos detuvimos en el Grotte del Caglieron, parque de cuevas.
Caglieron es una serie de cuevas formadas a través de los siglos naturalmente y con la ayuda del hombre. Un tesoro natural ubicado Caglieron Fregona Breda cerca de Vittorio Véneto. Un río cruza en medio de las cuevas, un tesoro natural bello. Fue una experiencia familiar y una excursión sumamente agradable.
9 de enero de 2012
¡Adiós 2011! ¡Bienvenido el año nuevo!
Se acercaba la hora cero para despedir el 2011 y el haber estado ocupada durante el día no me había dado la oportunidad de pensar en lo distanciado que estaría de mi familia. La melancolía más grande me llegaba cuando pensaba en la diferencia de hora y en que cuando ellos estuvieran despidiendo el año yo estaría durmiendo.
Al comunicarme vía telefónica no pude aguantar más el melancolismo y comencé a llorar sin parar. Pero nuestros anfitriones e invitados nos esperaban abajo para comenzar la fiesta. Así que me alisté para despedir la última noche del 2011.
El menú totalmente italiano, acompañado de un buen vino y música al fondo. Todos conversabamos y en el despiste casi se quema por completo en el horno uno de los platos principales.
Entre risa y risa el anfitrión de la fiesta, Hernan hacia un brindis cada 5 minutos. Lo mejor de todo es que el brindis era secundado por Diana y luego por mí. Lo más gracioso era ver la cara de Stefano que a veces ni se quería poner de pie porque sabía que haciamos el brindis con frecuencia y a propósito. Con el pasar de las horas más invitados llegaban y la música y el bullicio se apoderaban del apartamento. Las bailarinas no lo pensaron dos veces para montar la coreografía y bailar hasta los anuncios. Los Angeles de Charlie, agrupación compuesta por la vocalista, Tatiana y las bailarinas y coristas; Diana y yo. Ya al acercarse la media noche cada cual recibió su vasito de 12 uvas, que se comen para la buena suerte y la tele sintonizada en el canal italiano para despedir el 2011. Fue una despedida alegre, acostumbro a llorar pero esta vez al quizás no tener a mis seres más allegados no tuve tiempo para reflexionar ese momento. Todos los invitados intercambiamos besos y abrazos y el resto de la noche la pasamos bailando y tomando vino. No se de donde salió tanto vino pero cada vez que la copa se vaciaba el "bartender" la llenaba sin preguntar.
Entre risa y risa el anfitrión de la fiesta, Hernan hacia un brindis cada 5 minutos. Lo mejor de todo es que el brindis era secundado por Diana y luego por mí. Lo más gracioso era ver la cara de Stefano que a veces ni se quería poner de pie porque sabía que haciamos el brindis con frecuencia y a propósito. Con el pasar de las horas más invitados llegaban y la música y el bullicio se apoderaban del apartamento. Las bailarinas no lo pensaron dos veces para montar la coreografía y bailar hasta los anuncios. Los Angeles de Charlie, agrupación compuesta por la vocalista, Tatiana y las bailarinas y coristas; Diana y yo. Ya al acercarse la media noche cada cual recibió su vasito de 12 uvas, que se comen para la buena suerte y la tele sintonizada en el canal italiano para despedir el 2011. Fue una despedida alegre, acostumbro a llorar pero esta vez al quizás no tener a mis seres más allegados no tuve tiempo para reflexionar ese momento. Todos los invitados intercambiamos besos y abrazos y el resto de la noche la pasamos bailando y tomando vino. No se de donde salió tanto vino pero cada vez que la copa se vaciaba el "bartender" la llenaba sin preguntar.
Ese coquito se ve medio raro...
Como les había mencionado anteriormente teníamos los ingredientes listos para hacer el coquito. Cuando comenzamos abrir las latas de las diferentes ingredientes como que me estuvo medio raro que la consistencia no era la misma. La leche condensada dulce no era espesa y la leche de coco estaba como empelotada.
Tratando de mantenerme lo más optimista posible hicimos la mezcla de ingredientes y lo echamos en la batidora. Al probarlo no sabía nada dulce. Como no teníamos leche condensada optamos por echarle azúcar. El sabor más o menos pero nunca igual al que hace mi madre.
Para finalizar le echamos el Bacardí pero aún así se veía y sabía raro.
Los pusimos afuera como todas las otras bebidas para que se enfriaran pero no le permitimos a ninguno de los invitados probarlo. Ah y que muchos preguntaron: "¿Dónde está el coquito? ¡Quiero probar el coquito!
Operación Coquito: UN FRACASO
En preparaciones para despedir el año
La primera tarde luego de llegar a Fontanelle la pasamos buscando los ingredientes para la cena de despedida de año. Había un experimento por tratar...intentaríamos hacer coquito puertorriqueño.
Escribimos los ingredientes para que no faltara nada y como no hay supermercado con variedad de productos latinos decidimos ir a la tiendita del indio o sino al chino.
Primera y única parada en la tiendita del indio. Como de costumbre el olorsito particular a curry pero que importa si conseguimos todos los productos que buscabamos y más. Había plátanos, maltas, platanutres, arequipe, chiclets y hasta postobon de uva.
¡Nos sentimos en el paraíso! Ingrediente final ron Bacardí que fuimos a comprar a una tienda más reconocida.
Con el hambre que teníamos regresamos a la casa de nuestros maravillosos anfitriones a comer patacones y carne frita. ¡Que ricura comer comida latina después de casi 4 meses de vivir en Europa!
La comida quedó deliciosa por supuesto. La música no podía faltar y así entre pláticas, dulces, café y mucho vino decidimos irnos de pachanga a una discoteca en Treviso.
Con el frío que hacía y la neblina que no se veía nada nos montamos en el coche. La discoteca obviamente latina quedaba casi a una hora de la casa. Con tanta neblina nos dimos una tremenda perdida pero no nos dimos por vencidos, Hernan llegó por instinto hasta el lugar pero por desfortuna había una nota en la puerta que decía: ¡CERRADO!
Que remedio de la misma manera que llegamos nos tocó regresarnos. Con la neblina tan tenebrosa nos pusimos a contar historias de terror de fantasmas y muertos.
¡Que día de tantas risas y buena compañía!
Terminando el 2011 en el Véneto
Se aproximaba el último día del 2011 y mi amiga Diana tenía planificado despedir el año en casa de unas amistades en el Véneto, región en el noroeste de Italia, con Venecia como su capital y área conocida primordialmente por las viñas y la calidad de su vino.
Salimos de Codigoro, Emilia-Romaña a eso de mediodía. Queríamos salir temprano para evitar el tráfico ya que tomando la carretera Statale Romea, es un tramo peligroso de muchos accidentes.
El camino no se hizo tan largo ya que ibamos platicando y escuchando música. El paisaje principalmente era campo hasta llegar al Véneto que se nota a legas que es zona industrial. Un dato curioso fue ver "campers" o casas rodantes a orillas de la Statale Romea.
Según mi amiga estos campers llevan años estacionados en diferentes áreas de esta carretera y sus dueñas son prostitutas. Mantienen su negocio abierto 24 horas al día y se distinguen en la noche por una luz roja. A pesar de que la prostitución es ilegal en Italia no se sabe cómo han mantenido su negocio por al menos unos 20-25 años.
"Estas mujeres ya deben estar picando para sus 60-65 años y aún siguen trabajando", comentó mi amiga entre risas.
Al llegar a Fontanelle, nuestro destino final nos detuvimos en el pueblo de Oderzo para almorzar. Entramos en un "bar" o un café donde trabaja una amiga de Diana para comer. Pedimos una ensalada, que por cierto estaba riquísima y estuvimos un buen rato platicando y disfrutando del almuerzo.
Luego pasamos por el centro de la ciudad y finalmente nos dirigimos a casa de Tatiana y Hernan.
De aquí comenzó la fiesta al estilo colombiano-italiano. En este hogar definitivamente predomina la descendencia colombiana, desde la comida típica hasta la música. Y así comenzaron nuestras festividades para finalizar el año con mucha comida, bebida, baile y risas.
Nos fuimos en bici a otro país
Primera mañana en Codigoro y me despierta la hija de mi amiga con desayuno en la mesa. Un café calientito y variedad para escoger para comer. "Como no se lo que te gusta saqué lo más que pude, agarra lo que quieras".
Después prosiguió a decirme: "Mi mami anda haciendo unas diligencias, ¿qué tal un paseo en bicicleta por Codigoro? No lo pensé dos veces me cambié y me abrigué lo más que pude.
Había amanecido a -1 grados Centígrados que para mí que estoy acostumbrada a ver la temperatura en Fahrenheit me parecía estar en el Polo Norte.
Llenamos las gomas con aire y en nombre de Dios puse la pequeña excursión. Hacía años que no montaba bicicleta y sería el colmo caerme, haciendo el ridículo. Primera parada en el centro del pueblo de Codigoro, Italia. Mi guía turística de 12 años me llevó a ver el árbol de Navidad de la ciudad.
Luego la Ludy me preguntó si quería a otro país, que para los italianos son otros pueblos alrededor del área. El camino en bicicleta nos llevó por áreas de siembra, el terreno ya listo para comenzar a plantarlo en la primavera.
El recorrido iba paralelo al Canale Ippolito hasta llegar a Ponte Langorino, una pequeña ciudad muy cercana a Codigoro.
Hicimos varias paradas para tomarnos fotos, contemplar el paisaje y platicar un poco.
Me disfruté el paseo, me encanta ver la naturaleza y estar en contacto con ella. Lo mejor de todo, ¡NO ME CAI!
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